miércoles, 28 de enero de 2009

Aprendiendo del preescolar

Bienvenidos a este pequeño espacio donde podrán encontrar todas las semanas lecturas, anécdotas, tips, recomendaciones, entre otros, relacionados con la educación de nuestros hijos, que dicen por allí son el futuro de nuestro país, pero para mi no sólo son futuro, son presente, porque cuando voy en transporte público ese niño que pide dinero es para comer hoy, cuando voy camino a la escuela veo a un niño emocionado pero con los zapatos rotos, eso fue hoy, el niño que llego triste hoy, me dijo “mi papá se fue de la casa y no volverá”, y así un sin fin de situaciones que están sucediendo HOY, esos niños sí son el futuro, pero qué les estamos ofreciendo, qué estas haciendo tu HOY por su futuro?.
En esta oportunidad deseo compartir con uds. una lectura que me agrada mucho, como maestra de preescolar me apasiona mi área de trabajo, una de las razones es porque de esos pequeños niños aprendemos mucho los más grandes. Léela en voz alta y te aseguro que recordarás cuando ibas al preescolar.

Todo lo que tenia que aprender lo aprendí en el Preescolar
La mayor parte de lo que en realidad necesito saber acerca de cómo vivir, qué hacer y cómo, lo aprendí en el preescolar. La sabiduría no estaba en la cima de la montaña de la escuela de graduados, sino en la piscina de arena del jardín de infancia.
Estas son las cosas que aprendí: Compartir todo, jugar limpio, no golpear a las personas, volver a colocar las cosas donde las encontré, recoger lo que he desordenado, no coger lo que no es mió, pedir disculpas cuando he lastimado a alguien, lavarme las manos antes de comer, bajar el inodoro, leche tibia y galletitas calientes son buenas para el organismo, llevar una vida balanceada, aprender y pensar algo, dibujar, pintar, cantar, jugar y trabajar un poco todos los días.
Dormir la siesta, cuando salgan al mundo tengan cuidado con el tráfico, agárrense de las manos y permanezcan juntos. Estén alertas a lo maravilloso. Recuerden la pequeña semilla en el vaso plástico las raíces descienden, la planta crece hacia arriba y nadie sabe en realidad cómo o por qué, pero todos somos así.
Los peces de colores, hamsters, ratones blancos e inclusive la pequeña semilla en el vaso plástico mueren y nosotros también… La regla de oro, amor, saneamiento básico, ecología, política y vida sana. Todo esto aprendí.
Piensa un momento en lo mejor que sería el mundo si todos nosotros, el mundo entero, tomáramos leche y galletitas todas las tardes a las tres y luego nos acostáramos a dormir una siesta. O si tuviéramos en nuestra nación y en otras naciones una regla básica de colocar de nuevo las cosas donde las encontramos y de recoger lo que hemos desordenado. Y esto es siempre verdad, sin diferencia de edad, cuando salgas al mundo lo mejor es agarrarse de manos y permanecer juntos.
Robert Fulghum.

¡Hasta la próxima semana!

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